25 jun. 2010
Hace poco estuve viendo un campeonato de motociclismo (ni idea de cuál) en el que dos jóvenes pilotos se llevaban el primero y el segundo puestos después de una hermosa batalla entre ambos. Adrenalina en estado puro.

...y al final, el locutor comenta que los dos "jóvenes campeones" tienen ¡¡¡16 y 17 años!!!

¿Cómo se permite que dos casi-adolescentes aún piloten esas motos? ¿Puedo yo con 16 años tener el carné de moto de 125 centímetros cúbicos?

Y me empezaron a surgir dudas: ¿por qué se llama explotación infantil cuando un niño trabaja en una mina o cosiendo balones y ropa deportiva, y no cuando graban discos, salen de gira y firman autógrafos mientras sus padres sonrríen y se frotan las manos y las carteras?

¿Qué diferencia hay entre María Isabel y un niño en las minas de carbón o los lavaderos de oro? ¿El dinero? ¿Si yo le doy a un niño de 10 años un sueldo digno, puedo contratarlo en mi empresa? ¿Por qué es lícito hacerse famoso y no lo es trabajar cuando se tienen pocos años? ¿Por qué a una cosa se le llama "explotación infantil" y de otra se dice que es "sólo un juego", o "lo que ha querido ser siempre", o "¡mírale qué gracioso!"?

Tal vez haya diferencias pero, sinceramente, yo no las veo...
19 jun. 2010
Voy a ser sincero: no he leído nada de Saramago... y no sé si alguna vez lo haré.

Suelo moverme en el tema de libros, música y cine por motivos que pueden parecer extraños: necesito que el artista en concreto me "caiga bien".

No conozco nada del escritor salvo que era un ateo declarado, comunista hasta los tuétanos y luchador por los desfavorecidos (eso dicen de él).

Yo siempre he pensado que la gente inteligente está la mayor parte de su vida en una búsqueda constante de la Verdad. Saramago tenía "su verdad".

El viernes, cuando murió, por fin pudo resolver todos esos conflictos que tenían su alma y su mente. Espero que el encuentro con la Verdad le sea leve. Descanse en paz.
12 jun. 2010
Sí, han pasado tres meses casi desde la última vez que pasé por aquí, y esta vez tengo que reconocer que he estado totalmente ausente.
Nada de visitas a escondidas o en silencio: ausente del todo.

No ha sido nada en concreto, simplemente una de mis lagunas... aún sigo en ella, pero me obligo a bracear un poco para no olvidarme de nadar hacia la orilla.

Han pasado muchas cosas en este tiempo. Muchas sobre las que escribir, sobre las que pensar, sobre las que protestar, algunas que alabar..., pero no he estado para plasmarlas. Así que habrá que intentar ir poniéndole remedio...