9 jul. 2010
Reconozco que ésto que estoy escribiendo no lo he corroborado; no he buscado otras fuentes para segurarme de su veracidad o su manipulación, pero me ha llamado la atención, aunque no sea cierto del todo.

Resulta que, parece ser, Jorge Lorenzo quería celebrar en Cataluña alguna victoria de algo (no sé si campeonato del mundo, una carrera en particular si la ganaba..., ni idea) y en su Twitter había pedido a la gente que le mandara posibles formas de celebrarlo.

Parece ser que alguien le propuso ponerse una camiseta de la selección española de fútbol, a lo que Jorge contestó que sería complicado lo de la camiseta (supongo que por la cantidad de cosas que llevan puestas encima) y que, además, en Cataluña, no quería tener problemas... Y éso fue lo que hizo que algo rechinara en mi interior...

Ya lo que faltaba era que no se pudiese ser lo que se es porque se está en Cataluña. Lo que faltaba es que no podamos ser lo que somos porque en Cataluña no quieren ser lo que son. Lo que faltaba es que nos dé miedo ser españoles en Cataluña porque en Cataluña no quieren ser españoles (estoy seguro de que no son tantos como quieren hacernos creer, además). Porque Cataluña ES España..., bueno no: Cataluña es española. España son todas sus regiones, aún las que no quieren serlo. Porque una cosa es (ya lo he dicho aquí alguna vez) lo que se es y otra muy diferente lo que se quiere ser. Porque yo quiero ser más alto, pero no por quererlo lo soy; sigo siendo bajito. Ya está bien de tantos remilgos, tantos miedos y tantos complejos...

Me molesta sobremanera el ver tanta bandera española en los balcones ahora mismo. ¿Por qué? Porque parece que ahora sí puedes mostrar símbolos patrióticos sin ser facha o retrógado. Ahora sí. Cuando acabe el Mundial (que por cierto ganaremos, pulpo Paul dixit) ¿qué pasará si yo saco una bandera de España a mi terraza? ¿Seré de repente facha?