26 nov. 2009
Uno de mis mejores amigos siempre me ha dicho que nunca soy objetivo cuando hablo de Mark Knopfler, y tiene razón. Tengo debilidad por el maestro Knopfler desde que lo descubrí allá por los años 80 cuando triunfaba con su banda de rock, los Dire Straits, mundialmente.

Ahora, al cabo de los años, Mark ha madurado (ha cumplido 60 el pasado agosto), pero sigue teniendo esa sensibilidad que a mí siempre me ha gustado a la hora de escribir canciones.

En 2005 se unió a una dama de la música america, Emmylou Harris, y ambos sacaron un disco con canciones del propio Mark Knopfler la mayoría. En ese disco hay una canción titulada como esta entrada: If this is goodbye. Es una canción escrita tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York. Cuando le preguntan a Mark sobre la canción, siempre cuenta que la escribió al leer que los últimos mensajes que las víctimas de las Torres Gemelas enviaron eran mensajes de amor a sus seres queridos. En una parte de la canción se dice algo así: "Si éstas van a ser mis últimas palabras, quiero que sepas que te quiero".

Resulta estremecedor, y muy esperanzador a la vez, el saber que, en los últimos momentos de sus vidas, gente de diferentes culturas, razas, estrato social, religión o país, todos, tienen palabras de cariño, de agradecimiento, de amor. No hay mensajes de odio o de crispación; simplemente "te quieros". No sé, pero a mí me reconforta ese pensamiento.

P.D.: Por cierto, os recomiendo el disco. Se llama All the roadrunning.
23 nov. 2009
No soy muy dado a poner vídeos, pero éste es emocionante. Un atleta, una lesión, la carrera de su vida... y un padre. No hay nada que comentar...

21 nov. 2009
Para los tres amigos que entran por aquí, tal vez vean que he activado la "verificación de palabra" para los comentarios. ¿El motivo? Pues porque esta mañana he visto que una maquinita (quiero creer que ha sido una maquinita) ha mandado un comentario con publicidad sobre una página que vendía unas "pastillitas azules"... ¡¡y no me da la gana!!

Simplemente quería que lo supiérais.
A veces me levanto algo "radical", con ideas tal vez algo exageradas, pero para mí tienen lógica. ¿La tienen? Pues no lo sé, pero ahí están...

Pensaba que si en la declaración de la renta nos hacen poner una equis en la casilla de la Iglesia Católica para destinarle una parte de nuestros impuestos o no, ¿por qué no ponen otra equis preguntándonos si queremos que otra parte de nuestros impuestos se destine a asesinar niños?

Porque con mi dinero, en España, se asesinan niños en los hospitales sin que nadie diga nada. ¿Por qué nos hacen cómplices de asesinato a quienes estamos en contra? Supongo que no conviene saber cuánto cobarde hay en este país, ni cuántas personas dejarían sin marcar la casilla.
9 nov. 2009
Nunca me he creído mucho eso de "el lado femenino" en el hombre y el contrario masculino en la mujer. Más bien me inclino a pensar en algo que se llama sensibilidad, que algunos tienen desarrolada más que otros; cuestión de educación, supongo.

No quiero decir con ésto que la sensibilidad masculina sea igual que la femenina; nunca he creído en la igualdad (y que Bibiana y el Estado me perdonen). Más bien en la complementariedad.

Nunca me he preocupado demasiado en ir a la moda, porque tampoco entiendo nada de ella (y cada vez creo más que los que la "dirigen" tampoco saben de qué hablan). Cuando me visto trato de hacerlo de forma sensata, combinando los colores según mi propio criterio de "parece que pegan"...

Sin embargo, mi madre confía en mi criterio combinatorio desde hace bastantes años. Ella, que me conoce desde que nací y sabe todas mis limitaciones mejor incluso que yo mismo, cada vez que tiene que preparar una maleta con su ropa para varios días, recurre a mi criterio para saber qué llevarse, qué chaleco combina con tal o cual falda, de qué color debería ser la camisa que podría quedar mejor con esta falda en concreto... Y no entiendo cómo se fía de mí, pero lo hace.

¿Por qué digo todo ésto? Por que, fundamentalmente, si alguien ve que mi madre combina mal los colores, que sepa que es sólo por amor. Amor y confianza. Ya se sabe que el amor y la confianza de las madres hacia los hijos son ciegos. En el caso de mi madre, también son arriesgados.